¿Es un problema Complicado, o es un problema Complejo? 🤔
La semana pasada descubrí una página web que, decir que es increíble, puede que sea una descripción que quede corta con lo maravillosa que es y lo que puedes crear.
Sin ser la única en su tipo, Base 44 te da la capacidad de crear web apps con solo escribir instrucciones, también conocidas como prompts.
En un par de días, pude crear un juego de la Salud (no puedo esperar a que lo conozcan más adelante y me digan qué les parece).
Crear una web app es un problema “Complicado”. ¿A qué me refiero con esto?
Es el tipo de problemas que, con acciones, con disciplina, con paciencia y tiempo, se pueden resolver. Comienzas con un prompt, y tarde o temprano, algo no sale como esperabas: hay errores en el código, las funciones que buscas desarrollar no terminan jalando y aparecen obstáculos que tienes que ir atravesando poco a poco.
Al enfrentarte a estos problemas, te das cuenta que no hay forma de evitarlos, que NO son un fallo de la página web ni de tus prompts, son una característica natural de crear una aplicación nueva.
Los problemas de la vida son eso: una característica natural que aparece siempre que estás buscando lograr algo. Si tienes una meta, si tienes un objetivo, siempre habrá problemas.
Existen problemas mucho más complicados que otros, sin lugar a duda. El impacto emocional que pueden tener en nosotros algunos de ellos pueden hacerlos parecer, por momentos, que no tienen solución alguna o inclusive nos hace dudar de nuestras capacidades para poder sobrellevarlos.
Sé que hay muchas personas que están atravesando problemas que parecen ser imposibles de resolver. Pero sin importar que tan complicados se vean ahora, este tipo de problemas SIEMPRE se pueden resolver. Quizá hay algo que te haga falta: tiempo, aprendizaje, habilidades, disciplina, coraje, paciencia, apoyo… no lo sé. Lo único que sí sé es que se pueden resolver y que TÚ PUEDES HACERLO.
Si lees esto y lo único que puedes pensar es: —no lo sé Gian, mi problema de verdad no tiene solución alguna.
Quizá no te estés enfrentando a un problema Complicado sino a uno Complejo.
Los problemas complejos tienen esta peculiaridad: pueden llegar a ser simples, pero no se resuelven, se tienen que vivir.
A dónde vas a llevar a tu pareja a cenar es un problema complicado, tu matrimonio o relación es un problema complejo.
Cómo apoyar a tus hijos cuando atraviesan un momento difícil es un problema complicado, ser padre o madre es un problema complejo.
Incrementar las ventas en un diez por ciento es un problema complicado, tu negocio o empresa es un problema complejo.
Subir cinco kilogramos de músculo es un problema complicado, tu salud es un problema complejo.
¿Te das cuenta de la distinción?
A diferencia de un problema complicado, no puedes resolver ninguno de ellos, solo puedes vivirlos hasta que ya no tengas la oportunidad de hacerlo.
…no “ganas” en tu relación al regalarle flores a tu pareja.
…no te conviertes en un buen padre al ir al partido de tu hijo.
…no “ganas” en los negocios vendiendo más el primer trimestre que tu mayor competidor.
…no “resuelves” tu salud al bajar de peso o subir de músculo.
Los problemas complejos no tienen fin, pero tú puedes decidir el problema complejo que vivirás y cómo lo harás.
Por eso, una buena vida no es una vida sin problemas, sino una vida con los problemas correctos por vivir.