Comienza cada semana con 1 Tip para Probar, 1 Idea a Considerar y 1 Pregunta por Reflexionar. Transforma tu relación con la comida y el entrenamiento y enamórate de ti y de tu cuerpo.
SHARE
1 Idea a Considerar, 1 Tip para Probar y 1 Pregunta por Reflexionar. Ver en Línea| Suscríbete
“¿Cuál es tu mayor miedo?”
Estaba caminando de regreso a casa cuando me hice esa misma pregunta. Tenía que comprar algunas cosas de higiene personal y aproveche para dar una de esas caminatas que brindan claridad un domingo por la tarde.
Supongo que, con el tiempo, esa respuesta ha ido cambiando.
Cuando era más joven, la opinión de todos los demás me importaba demasiado quizá. Recuerdo un día en la universidad que no entré a clase porque no me podía peinar. No… no es broma. Estuve 30 minutos intentando peinarme en el baño de la universidad, y al no lograr el cometido, decidí que era mejor volver a casa.
Lo que pudieran pensar de mí me aterrorizaba, y sin duda alguna, fue lo que motivó mucho de lo que hice en esa época.
Con el tiempo, la influencia de terceros en mis decisiones ha ido disminuyendo. He de aceptar que, hay momentos, donde noto que aún me afecta, pero estoy muy lejos de aquella persona que solo buscaba estar bien peinado ante el mundo.
Con mi mochila de McDonald's en la espalda llena de desodorante, crema, jabón, cepillos dentales, shampoo y dos chocolates para mi papá, caminaba lentamente a casa. Escuchaba mis pasos sobre el asfalto y a mi mente buscando iluminar callejones oscuros y poco transitados.
En los (cada vez más escasos) momentos que permites que el silencio inunde todos tus sentidos, preguntas como éstas salen a la superficie para hacerte reflexionar sobre tus acciones y el significado de las mismas.
No estoy seguro por qué se asomo esa pregunta en particular, pero después de pensarlo un poco, y al menos en este momento de mi vida, mi mayor miedo es el siguiente:
Que mi vida sea una serie de (buenas) ideas a las cuales no les dí una verdadera oportunidad de ver la luz. Que, por miedo, por desidia, por falta de claridad, o por cualquier otra razón, no lleve a cabo hasta sus últimas consecuencias muchas de las ideas que tengo.
Sin importar qué suceda, de verdad, intentarlo… al final, es algo que me debo a mí mismo.
¿Qué te Debes a ti Mism@?
En esta ocasión, no hay historia, no hay analogía alguna.
Solo quiero decirte lo siguiente: sé que hay algo que has estado postergando. Sé que hay algo que llevas tiempo queriendo hacer.
¿Cómo lo sé?
Porque yo también tengo ese algo pendiente. Yo también he estado postergando algunas de mis ideas, algunas de mis metas, algunos de mis sueños.
Pero ese algo que no has llevado a cabo es importante para ti. No seguirías pensando en ello si no lo fuera. Y si es importante para ti, te lo debes a ti mism@ llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Te debes el descubrir qué podría pasar si por fin dieras ese paso, si por fin tomarás acción.
No sé qué es ese algo para ti, y en realidad, no importa.
Lo que importa es esto: Vamos a hacer una promesa —tú y yo—: lo vamos a intentar.
Sin garantías. Sin certezas. Pero con la tranquilidad de que no se quedó en idea.
Si quieres, me encantaría leerte: ¿Qué es eso que te debes a ti mism@?
Mírate al espejo (y dilo en voz alta)
No necesitas más información. No necesitas otro plan. No necesitas “sentirte list@”.
Solo necesitas:
HONESTIDAD
Párate frente al espejo y mírate. Reconoce eso que llevas tiempo evitando aceptar que tienes pendiente.
Tal vez es…
“Quiero invitar a esa persona a salir.”
“Quiero correr esa carrera.”
“Quiero empezar a crear contenido.”
“Quiero cambiar de trabajo.”
“Quiero tomarme esto en serio.”
Sea lo que sea, deja de suavizarlo. Deja de esconderlo detrás de “algún día” o “cuando esté list@”.
Paso 1: Acéptalo.
Di en voz alta: “Esto es algo que quiero hacer y me lo debo a mi mism@."
Sin explicaciones. Sin justificarte. Sin minimizarlo.
Algo cambia cuando lo dices en voz alta. Deja de ser una idea difusa y se convierte en algo real.
Paso 2: Define el primer paso (y dalo)
Si quieres invitar a alguien a salir → manda el mensaje.
Si quieres correr una carrera → inscríbete.
Si quieres crear contenido → graba tu primer video, aunque no lo publiques.
Si quieres cambiar de trabajo → abre tu CV y empieza a actualizarlo.
Eso es todo. No pienses en el resultado. Piensa en el movimiento.
¿Cuánto tiempo más estás dispuesto a vivir con la duda de qué habría pasado si intentabas eso que tanto de debes?
Seth Godin es un autor estadounidense reconocido como uno de los pensadores más influyentes del marketing moderno:
"El costo de estar equivocado es menor que el costo de no hacer nada.”
Comienza cada semana con 1 Tip para Probar, 1 Idea a Considerar y 1 Pregunta por Reflexionar. Transforma tu relación con la comida y el entrenamiento y enamórate de ti y de tu cuerpo.