También es Salud (de vez en cuando)
Hay ciertos aspectos de la salud que son difíciles de medir, al contrario de los más comunes.
Actualmente, medir el peso y porcentaje de grasa de las personas es muy sencillo. Supongo que, es por eso que nos hemos enfocado tanto en ello.
Y sí… sin lugar a dudas, tener un peso y porcentaje de grasa adecuado es una parte importante de la salud, pero ¿qué tal si al enfocarnos exclusivamente en estas, por lo visibles que son, perdemos de vista aquellos aspectos difíciles de medir?
En una época donde nos encontramos más conectados con la tecnología, la gente reporta sentirse más solo que nunca. “La conexión social no es opcional para la salud. Es necesaria”, escribe Dash Hartwell, editor de Ciencia de la Salud en Health Crunch.
No quiero aburrirte con estadísticas de cómo la soledad incrementa tu mortalidad por cualquier causa o cómo es comparable con fumar 15 cigarrillos al día. Creo que todos entendemos la importancia de tener conexiones significativas en nuestras vidas.
Quiero enfocarme en algo más simple: en cómo la comida, cuando se usa como herramienta de conexión, puede acercarnos a amigos y familiares.
Porque la comida es mucho más que solo comida.
La comida nos conecta con la gente que amamos.
La comida nos recuerda a quienes se han quedado en el camino.
La comida puede convertirse en un abrazo para quienes están lejos.
Este lunes, mientras Alexa me recordaba que el mundo seguía girando a las 6:45 a.m. y mi estómago todavía estaba procesando decisiones cuestionables, me hice una pregunta honesta: ¿había valido la pena?
Pensé en…
…las risas compartidas.
…las conversaciones sin prisa.
…el partido visto juntos.
…el sentirme acompañado.
Porque sí, el domingo de Super Bowl comí de más. Definitivamente no fue el mejor ejemplo de moderación de mi parte, pero sin lugar a dudas, fue un gran ejemplo de conexión a través de la comida.
Hay días en los que sentarte a ver un partido, compartir pizza, hamburguesas, risas y tiempo con personas que amas también es una forma de cuidar tu salud.
No es aquella que se puede medir en una báscula, sino “de la que se siente”.
Tal vez la verdadera pregunta no siempre es si comí “perfecto”, sino si me acercó a alguien. Y si la respuesta es sí, entonces, de vez en cuando, eso también es salud.